viernes, 2 de agosto de 2019

A los nuevos bachilleres

Cada seis meses un innumerable grupo de jóvenes disfruta lo que para muchos de ellos es el primer importante logro en su vida académica, obtener el título  de bachiller. Ceremonias, fiestas, celebraciones reúnen a los graduandos con sus familias, amigos y seres queridos. No es para menos, están terminando una etapa de formación que los habilita ahora para acceder a la educación superior.
Desafortunadamente la historia no continua de manera feliz para todos. Una sumatoria de factores económicos y de cupos hace que en el país solo un poco más del 40% de ellos logren iniciar una carrera universitaria. Dejando de lado los factores de inequidad en el acceso ( costo de matriculas ) , los aspirantes deben enfrentarse a rigurosos procesos de admisión, los cuales en la gran mayoría de universidades están basados en los resultados obtenidos en las pruebas Saber 11. La prueba como todo instrumento de evaluación en educación dista mucho de ser perfecta, pero proporciona información útil como ejercicio de autoevaluación para el estudiante con miras al desarrollo de su proyecto de vida. 
El estudiante, y de manera ideal el colegio del cual egresó, deberían rigurosamente revisar los resultados de Saber 11 identificando fortalezas y debilidades en el nuevo bachiller. Ilustrando con un ejemplo, si el resultado muestra fuertes competencias en lectura, comprensión de números y cantidades, casi con total seguridad se puede predecir que ese joven se desempeñará eficientemente en cualquier disciplina del saber que elija. Identificar habilidades de pensamiento crítico garantizará su capacidad para buscar y valorar información, lo cual resulta indispensable en el mundo actual. No es deseable entonces enfrentarse al reto de iniciar una carrera universitaria sin haber valorado con este importante insumo las posibilidades reales de lograr el éxito en los estudios que se emprendan.
No obtener un rendimiento satisfactorio en la prueba entristece al graduando y a la familia, pues en muchos casos esto termina limitando su acceso a la institución de educación superior que se deseaba. Si la vocación es clara, el mejor consejo para el desconsolado aspirante es el de tomarse un tiempo para reforzar competencias en las cuales no mostró un adecuado rendimiento, lo que lo pondrá en optimas condiciones para obtener en una nueva presentación de la prueba, el resultado por encima del cual las posibilidades de fracaso académico prácticamente desaparecen.
Insistiendo en la no perfección de la prueba, es esta hoy en día la manera más objetiva que tenemos en nuestro país de asignar los escasos cupos universitarios. Hacerlo sin respetar estos resultados terminarían convirtiendo estos procesos de selección en instrumentos de más discriminación e inequidad. 
Felicitaciones a los nuevos bachilleres y a sus familias, a disfrutar con moderación de las celebraciones y la invitación para algunos a entender que la prisa y los atajos en la vida no suelen ser buenos compañeros de viaje.
Pd: Felicitaciones Nena, gracias por hacernos sentir tan felices con tus logros.

Columna de opinión publicada 14 de Junio 2019 en El Heraldo


La banca siempre gana

Inició la Copa América y la selección Colombia ha jugado, ganado y gustado. A pesar de que los problemas del país continúan, tendremos transitoriamente un paliativo mientras los de Queiroz sigan avanzando en la competencia.
En esta edición del certamen, el “loco” René Higuita ha vuelto a ser protagonista. En los partidos jugados por la tricolor ha aparecido más en pantalla que David Ospina y Álvaro Montero, pero no precisamente cortando un centro, pateando un tiro libre o anotando un gol. Ahora su jugada más comentada y repetida es cuando apuesta su cabellera.
En los países europeos la cantidad de dinero que mueven las apuestas deportivas en línea ha superado en los últimos años a la sumatoria de los otros juegos de azar en esta modalidad. Este veloz crecimiento se debe en gran medida a una estrategia publicitaria muy agresiva donde, por ejemplo, 19 de los 20 equipos que compitieron en el campeonato de fútbol de primera división de España de 2018 – 2019 tenían acuerdos publicitarios con casas de apuestas; ello sumado a que la organización del torneo fue patrocinada por una de ellas.
Las apuestas deportivas en internet se han popularizado entre los jóvenes. Datos españoles de la Dirección General de Ordenación del Juego muestran que  el 6,4% de los jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años han jugado dinero en internet. En Colombia no se conocen cifras, pero información social de la ciudad sugiere que la realidad aquí no es muy diferente, de hecho se sabe de jóvenes locales que son referentes de “emprendimiento” con este tipo de negocios.
Si bien en toda la publicidad de estas empresas se puede leer anuncios de advertencia, en letras muy pequeñas, que prohíben la participación de menores de edad, muy poco se hace en el mundo real para que esta regla se cumpla. Lo que para algunos solo será un juego más, para otros puede terminar en una pesadilla. La ludopatía (adicción patológica a los juegos de azar y a las apuestas) pertenece al grupo de trastornos relacionados con las adicciones y usualmente se acompaña de otras, frecuentemente alcohol o tabaco. Si bien la prevalencia de esta condición es muy baja, publicaciones científicas recientes muestran que el perfil de los enfermos empezó a cambiar, especialmente en la edad en que el apostador expresa los primeros síntomas del trastorno.
Los impuestos que pagan las apuestas deportivas en línea generan recursos para la nación. Si ya como país decidimos exponer a nuestros jóvenes a este tipo de publicidad incitadora, deberíamos también entonces garantizar que parte de ese dinero generado se emplee en campañas de educación acerca de los riesgos de este tipo de conductas. Al final siempre será mejor prevenir que tratar, y mejor educar que perseguir.
El “loco” Higuita, Valderrama, Piqué y muchos otros que con gran y sostenido trabajo alcanzaron la gloria en el deporte invitan ahora a apostar. Apoyados en su prestigio y en el poco esfuerzo, que vía apuestas aparentemente demanda el éxito, se alinean para que los apostadores se aventuren a hacerlo. Lo que intencionalmente este grupo de estrellas deportivas omiten decir es que al final “la banca siempre gana”.
hmbaquero@gmail.com
@hmbaquero

Columna de opinión publicada 28 de Junio 2019 en El Heraldo

El aire que respiramos

La atmósfera que rodea nuestro planeta está conformada por una mezcla de gases y partículas diminutas. Los gases reciben genéricamente el nombre de aire, y durante los millones de años de nuestra evolución, su composición se ha modificado, inicialmente como consecuencia de fenómenos naturales y más recientemente por la actividad humana.
Desde la primera vez que se usó el fuego para generar calor y luz, hasta los procesos productivos complejos de la actualidad, la contaminación antropogénica (la que causa el hombre) ha deteriorado la calidad de la atmósfera, generando condiciones que han afectado la salud de la especie. La revolución industrial, la refinación del petróleo y el surgimiento de la industria automovilística son considerados hitos en avances tecnológicos que aceleraron la afectación por este tipo de contaminación y condujeron sus efectos a escala global.
La Organización Mundial de la Salud calcula que al año mueren en el mundo cerca de 7 millones de personas por enfermedades relacionadas con la mala calidad del aire que respiran. Históricamente, las enfermedades más estudiadas por su alta frecuencia han sido las respiratorias y las cardiovasculares, pero un nuevo grupo de afectaciones ha empezado a cobrar importancia en las comunidades expuestas. Recientemente el investigador colombiano y profesor de la Universidad del Norte, Julián Fernández-Niño, publicó con su grupo varios estudios en los que llama la atención acerca de la asociación existente entre los altos niveles de polución del aire y la disminución de funciones cognitivas en adultos mayores, la aparición de trastornos depresivos y el bajo peso al nacer. En la misma línea, la escuela de salud pública de Harvard reveló un estudio donde evidencia la relación entre la exposición a partículas finas contaminantes del aire (humo o plomo) durante el embarazo, y la aparición de trastornos del espectro autista en los hijos de las mujeres expuestas.
En lo que a contaminación se refiere, lo que se ignora puede hacer daño, y al ser la polución del aire un factor modificable, existe la obligación ética y moral de los gobiernos de monitorear de manera adecuada la calidad del aire de los grandes centros urbanos. En Colombia, ciudades como Bogotá, Cali, Medellín y Bucaramanga tienen sistemas de monitoreo de acceso público con datos que pueden ser consultados en tiempo real. Barranquilla si bien ya cuenta con unas pocas estaciones de monitoreo, la información que se obtiene de ellas es aún limitada.

La topografía de nuestra ciudad y la presencia casi permanente de vientos tiene un efecto de dilución en la contaminación generada por el parque automotor. Estas condiciones pueden protegernos dentro de ciertos límites, los cuales se podrían estar rebasando con las frecuentes quemas en el Parque Isla Salamanca y con el desarrollo de grandes proyectos viales como el de la circunvalar de la prosperidad con su trazado por zonas densamente pobladas.

Poder respirar un aire limpio es responsabilidad de todos. Lo que hagamos juntos tendrá mayor impacto en términos reales. No contaminemos y denunciemos a quien contamina. Debemos hacerlo para cuidar nuestra salud.


Columna de opinión publicada 19 de Julio 2019 en El Heraldo


Lecturas complementarias:

1. Ambient air pollution, birth weight and preterm birth: a systematic review and meta-analysis: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22726801

2. Association of Prenatal Exposure to Air Pollution With Autism Spectrum Disorder: https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2714386

3. Association between air pollution and suicide: a time series analysis in four Colombian cities:  https://doi.org/10.1186/s12940-018-0390-1

4. Weather and Suicide: A Decade Analysis in the Five Largest Capital Cities of Colombia: https://doi.org/10.3390/ijerph15071313

5. Exposure to ambient PM 2.5 concentrations and cognitive function among older Mexican adults : 10.1016/j.envint.2018.04.033




Tabaco y jóvenes

Las hojas de la planta Nicotiana tabacum son usadas en el continente americano para hacer tabaco desde hace milenios. La conquista extendió el consumo de este producto agrícola a Europa desde los primeros años del siglo XVI. Fumarla (inhalar y exhalar el humo) era solo una de las variedades de uso, pues también se aspiraba, masticaba, comía e incluso se untaba en el cuerpo.
Entre las numerosas sustancias que componen estas hojas se encuentra un alcaloide llamado nicotina que tiene el poder de aumentar los niveles de dopamina, neurotransmisor químico que estimula áreas del cerebro donde se controlan la satisfacción y el placer. Las civilizaciones indígenas prehispánicas no conocían este mecanismo de acción, pero si tenían claramente identificado el efecto que el consumo de tabaco, en cualquiera de sus formas, producía en el estado de ánimo y comportamiento de los consumidores.  
En el siglo XIX la costumbre de fumar se había generalizado en el mundo, sin embargo la cantidad de tabaco que se podía consumir estaba limitada por la disponibilidad del producto. Es solo hasta la última década de ese siglo, y a partir de un invento hecho por el estudiante universitario James Bonsack, que la producción de cigarrillos se industrializa, el precio baja sustancialmente y las campañas de publicidad y marketing se toman el planeta. Se recuerda todavía la famosa estrategia de regalar cigarrillos a los jóvenes soldados durante la primera guerra mundial, ocultando de manera intencional el alto poder adictivo de la nicotina y sus efectos nocivos en la salud por fumar, y que ya en ese momento se empezaban a reportar.
A partir de 1954, cuando se publicó el primer gran estudio epidemiológico que mostró la asociación estadística entre consumo de tabaco y cáncer de pulmón, la comunidad científica inició una batalla contra las tabacaleras para que se responsabilizaran de los daños causados a la salud pública mundial, y se comprometieran a no seguir promocionando sus productos sin advertir de los daños que producen. La Organización Mundial de la Salud se sumó a la causa vinculando a los países miembros en una lucha contra el tabaquismo.
Colombia, combinando una estrategia de mayores impuestos, ambientes libre de humo, menor acceso a cigarrillos y prohibición de publicidad entre otros, ha logrado avances en la disminución del tabaquismo que acaban de ser reconocidos por la comunidad internacional. No obstante lo anterior, aún falta implementar medidas concretas para tratar de manera integral a los adictos.
El Observatorio Nacional de Salud acaba de llamar la atención por el estancamiento en la disminución de fumadores entre los 12 y los 17 años en el último quinquenio y la muy leve entre los 18 y 24 años. Lo anterior podría empeorar en el futuro cercano con la introducción de los dispositivos electrónicos para “vapear” por parte de la industria tabacalera. Regalando nuevamente dosis de inicio y minimizando ante las nuevas generaciones los efectos dañinos que está práctica produce, se está en la búsqueda afanosa de consumidores que sostengan el lucrativo negocio.
La lucha está lejos de ganarse. En el país se calcula que cada año mueren 32.000 personas por el consumo de tabaco y se gastan 4,2 billones de pesos atendiendo enfermos por la misma causa.

Columna de opinión publicada 2 de Agosto 2019 en El Heraldo